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¿Cómo queremos vivir cuando envejecemos? Durante décadas, la respuesta a esta pregunta se ha limitado a menudo a dos opciones: quedarse en casa o trasladarse a una residencia. Sin embargo, cada vez más personas optan por una tercera vía: vivir en comunidad, con autonomía y con apoyo mutuo, y decidir cómo quieren organizar su día a día.
Esta tercera vía tiene nombre: covivienda sénior. En Cataluña, un proyecto está a punto de demostrar su viabilidad. Desde el Grupo Caja Ingenieros queremos explicar en qué consiste este modelo, por qué está ganando peso y cómo puede ayudar a afrontar dos de los retos sociales más urgentes de nuestro tiempo: promover el envejecimiento activo y combatir la soledad no deseada.
Qué es la covivienda sénior y en qué se diferencia de una residencia
La covivienda —cohousing en inglés— es un modelo de convivencia en el que las personas mantienen su espacio privado e independiente, pero comparten zonas comunes y responsabilidades. No es una residencia, porque no hay personal que gestione la vida de las personas residentes: son ellas quienes toman las decisiones, se organizan y se cuidan mutuamente. Tampoco equivale a vivir en soledad, porque la comunidad es el centro de la propuesta.
En su versión sénior, este modelo se dirige a personas mayores que quieren envejecer de manera activa, autónoma y acompañada, sin renunciar a su independencia ni depender de estructuras asistenciales tradicionales.
Un contexto que hace necesario replantear el envejecimiento
El envejecimiento de la población es una realidad estructural que transforma las necesidades sociales y residenciales de muchos países. El aumento progresivo de la esperanza de vida hace crecer de forma notable la población de más de sesenta y cinco años, que ya representa casi el 20 % del total a escala estatal. En paralelo, la soledad no deseada entre las personas mayores se ha convertido en un problema de salud pública reconocido por organismos internacionales.
La covivienda sénior responde directamente a ambos retos. La investigación internacional indica que este modelo protege de la soledad porque actúa como un espacio de encuentro, convivencia y cuidado entre las personas residentes, al tiempo que favorece la relación entre los miembros de la comunidad. No es, por tanto, solo una solución habitacional: es también un modelo de vida.
La vivienda cooperativa para personas mayores es una modalidad coherente con las estrategias de las administraciones públicas orientadas a la desinstitucionalización y promueve un modelo de envejecimiento más activo. De hecho, en 2022 el Parlamento de Cataluña aprobó, por amplia mayoría, una resolución que instaba al Gobierno a reconocer y promover la covivienda sénior y a apoyar los proyectos que lo desarrollan.
Walden XXI: un proyecto que se hace realidad
En este contexto, Walden XXI es uno de los ejemplos más concretos y avanzados de cómo la covivienda sénior puede tomar forma en España. El proyecto, situado en Sant Feliu de Guíxols e impulsado por la cooperativa Sostre Cívic, ha entrado en la recta final y prevé acoger a las primeras personas residentes después del verano.
Walden XXI representa una alternativa innovadora a los modelos residenciales tradicionales y propone una manera distinta de entender el envejecimiento basada en la autonomía, la participación y el apoyo mutuo.
El proyecto consiste en la rehabilitación de un antiguo hotel en desuso para convertirlo en treinta y una unidades de convivencia, en las que vivirán cuarenta y una personas. Impulsado por la futura comunidad residente, el modelo sitúa a las personas en el centro y fomenta una convivencia activa, participativa y corresponsable. El edificio combina espacios privativos accesibles y adaptados con casi 800 m² de zonas comunitarias —entre ellas, salas polivalentes, cocina y comedor comunitarios, biblioteca, lavandería y espacios de encuentro— diseñadas para favorecer las relaciones sociales y la vida en comunidad.
Pero Walden XXI es mucho más que un edificio. También es un modelo de gobernanza plenamente cooperativo: las personas residentes participan en la toma de decisiones sobre el funcionamiento de la comunidad y la organización de los cuidados. La corresponsabilidad, la solidaridad y la ayuda mutua son los valores que guían el proyecto.
La Fundación Caja Ingenieros apoya el proyecto Walden XXI, de acuerdo con su compromiso con la economía social y cooperativa y con la convicción de que las mejores soluciones a los grandes retos sociales nacen del valor de cooperar.
Un modelo con futuro
Actualmente, en Cataluña se están desarrollando tres proyectos de covivienda cooperativa para personas mayores: Walden XXI, Solterra y Can 70. Este modelo de convivencia fomenta el cuidado mutuo y el envejecimiento autónomo, combate la soledad no deseada y promueve un estilo de vida activo, saludable y sostenible. Aunque todavía se trata de un modelo minoritario, estos tres proyectos abren un camino que muchas personas están dispuestas a recorrer.
Sin embargo, el modelo todavía debe afrontar obstáculos importantes: el coste del suelo, la complejidad administrativa y la dificultad para acceder a la financiación siguen siendo barreras reales para muchos proyectos. A pesar de ello, la demanda crece, la sensibilidad institucional aumenta y las experiencias que ya están en marcha muestran que el modelo es viable.
En definitiva, la covivienda sénior es una respuesta práctica y cooperativa a una realidad que afecta a la ciudadanía y que lo hará cada vez más. Replantearnos cómo queremos vivir cuando envejecemos no es un ejercicio abstracto, sino una decisión concreta con implicaciones personales, económicas y sociales. Y, como sucede con tantas otras decisiones vitales, tomarla con tiempo, información y apoyo puede ser determinante.





