Sostenibilidad |

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible —los ODS— son los diecisiete compromisos globales que las Naciones Unidas establecieron en 2015 como hoja de ruta para construir un mundo más justo, equitativo y sostenible antes del año 2030.
A menudo los asociamos con grandes decisiones políticas o con la acción de los gobiernos o de las grandes corporaciones. Aunque tienen un alcance global, muchas veces pasa desapercibido que cualquier persona puede contribuir a alcanzar algunos de estos objetivos en su día a día, incluso —y especialmente— durante las vacaciones de verano.
El verano, con los cambios de rutina, los viajes y unas pautas de consumo distintas, es un momento ideal para incorporar pequeños gestos alineados con algunos de los ODS más vinculados a la vida cotidiana.
Por eso, desde el Grupo Caja Ingenieros te proponemos tres objetivos concretos a los que probablemente ya contribuyes sin saberlo y algunos consejos para hacerlo de forma aún más consciente.
ODS 12: producción y consumo responsables
El objetivo 12 de la Agenda 2030 promueve unas pautas de consumo y producción que reduzcan el impacto ambiental y el desperdicio de recursos. El verano es un buen momento para ponerlo en práctica con gestos como estos:
- Comprar en el mercado local del pueblo en el que pasas las vacaciones en lugar de ir al supermercado de una gran cadena.
- Elegir productos de temporada —como frutas de verano y verduras frescas de la zona— en lugar de productos importados.
- Evitar el desperdicio alimentario planificando mejor las compras, teniendo en cuenta los días en los que comeremos fuera de casa.
- Llevar una bolsa reutilizable al mercado.
Todos estos gestos, aunque parezcan pequeños, forman parte de un cambio en el modelo de consumo, que es precisamente lo que promueve el ODS 12.
La conexión con las finanzas también es directa: consumir de manera más responsable suele implicar gastar menos y mejor, dos ideas vinculadas a una gestión financiera consciente de los gastos durante las vacaciones.
ODS 14: vida submarina
Si las vacaciones incluyen playa, mar o actividades acuáticas, puedes poner en práctica de manera muy directa el ODS 14, cuyo objetivo es conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos.
Estos son algunos gestos concretos que pueden marcar la diferencia:
- No dejar residuos en la playa y recoger los que encuentres, aunque no sean tuyos.
- Evitar los protectores solares con filtros químicos que contaminan los ecosistemas marinos, especialmente si practicas esnórquel o buceo.
- No tocar ni extraer ningún elemento del fondo marino, como corales, conchas o piedras.
- Elegir operadores de actividades marítimas que respeten las zonas protegidas y las distancias de seguridad con la fauna marina.
El ODS 14 nos recuerda que el mar no es un decorado de nuestras vacaciones, sino un ecosistema vivo que necesita nuestra colaboración activa para sobrevivir. Cuidarlo es, en buena medida, una responsabilidad que empieza por las decisiones individuales.
ODS 3: salud y bienestar
El objetivo 3 de la Agenda 2030 busca garantizar una vida sana y promover el bienestar de todas las personas, a cualquier edad. El verano, si lo gestionamos bien, puede ser un momento ideal para contribuir a alcanzar ese objetivo.
Descansar de verdad, desconectar de las pantallas, pasar tiempo al aire libre, hacer ejercicio suave con regularidad, comer mejor gracias a la disponibilidad de productos frescos de temporada y cuidar las relaciones sociales y familiares son acciones que favorecen directamente la salud y el bienestar.
Pero el bienestar también incluye la dimensión financiera. Unas vacaciones mal planificadas económicamente, que pueden generar deudas o estrés financiero, van en sentido contrario al objetivo 3. Por eso, disfrutar del verano de manera sostenible también implica hacerlo de acuerdo con las posibilidades reales de cada persona, sin caer en la trampa del sobreconsumo o de consumir para aparentar.
El compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, por tanto, no se limita a las acciones individuales: también puede servir de criterio para nuestras decisiones financieras. Por eso, en el Grupo Caja Ingenieros situamos los ODS en el centro de nuestra estrategia de banca responsable. Un ejemplo de este compromiso es el fondo CdE ODS Impact ISR, FI, que incorpora criterios de sostenibilidad e impacto social en las decisiones de inversión. Esta es una manera concreta de demostrar que los ODS no son solo objetivos globales, sino que también pueden orientar la forma en que gestionamos nuestros ahorros e inversiones.
En definitiva, contribuir a la consecución de los ODS no requiere grandes gestos ni decisiones heroicas. Muchas veces ya estamos contribuyendo a ello sin ser conscientes. El verano es una buena ocasión para poner nombre a estos gestos, llevarlos a cabo con un poco más de intención y descubrir que construir un mundo mejor empieza, a menudo, por decisiones tan sencillas como elegir dónde comprar la fruta, qué protector solar llevar a la playa o cómo descansar de verdad.





